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Benedicto XVI: "Me siento muy cercano a todo el pueblo de Chile"

25 de octubre de 2005

En una audiencia especial en el Aula Paulo VI, miles de chilenos aclamaron al Santo Padre Benedicto XVI, quien instó a transmitir en nuestro país el mensaje del Padre Hurtado.

Muy cercano a todo el pueblo de Chile se declaró este lunes el Santo Padre Benedicto XVI, durante la Audiencia que sostuvo con peregrinos chilenos en el Aula Paulo VI, proyectada por el arquitecto Nervi, y situada, caso único en el mundo, entre dos Estados, Italia y la Ciudad del Vaticano.

Recibió al Pontífice una asamblea que enarbolaba banderas chilenas, entonaba cantos y proclamaba gritos nacionales. También participaban los peregrinos de diócesis italianas y del extranjero que celebraron a sus nuevos santos.

El Himno Nacional, "Si vas para Chile", "Pescador de hombres", fueron algunas de las piezas que la multitud entonó, mientras esperaba al Santo Padre. El "ceacheí" se escuchó repetidas veces en el Aula. Cuando asomó el Santo Padre y empezó a recorrer el pasillo central saludando y bendiciendo a los peregrinos, los asistentes lo aclamaron con aplausos, cantos y pañuelos.

En la parte de su discurso pronunciada en castellano, el Santo Padre expresó:

"Una figura insigne de la Nación chilena es el Padre Alberto Hurtado Cruchaga, sacerdote de la Compañía de Jesús, que ayer he tenido el gozo de canonizar. Al encontrarme aquí con vosotros, queridos hermanos y hermanas, me siento muy cercano a todo el pueblo de Chile. Deseo que mi saludo llegue también a los que están espiritualmente unidos a esta gran fiesta de acción de gracias y de alabanza al Señor por la proclamación del nuevo Santo. El objetivo de su vida fue ser otro Cristo. Así se comprende mejor su conciencia filial ante el Padre, su espíritu de oración, su hondo amor a María, su generosidad en darse totalmente, su entrega y servicio a los pobres. A la luz de la verdad del Cuerpo Místico, experimentó el dolor ajeno como propio y esto lo impulsó a una mayor dedicación a los pobres, fundando para ellos el "Hogar de Cristo". Es hermoso que hoy esté aquí un grupo representativo de ese centro, dando testimonio del ambiente familiar que le imprimió nuestro Santo y que sigue contando con la colaboración de tantas personas de buena voluntad. La vida del Padre Hurtado invita a todos a la responsabilidad, pero especialmente a la santidad. Que san Alberto Hurtado interceda por todos, para que llevéis a vuestros hogares, comunidades eclesiales y ámbitos sociales, la luz que dio esplendor a su vida y gozo a su corazón".

Al finalizar la ceremonia, el Santo Padre saludó a todos las autoridades eclesiásticas presentes y luego se dirigió a los miembros de las comisiones oficiales de canonización de los cinco nuevos santos de la iglesia católica.

La salida del Pontífice fue ampliamente ovacionada por las más de 7 mil personas que lograron ingresar a la sala.