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Papa Benedicto XVI proclamó a San Alberto Hurtado

24 de octubre de 2005

Las banderas chilenas ondearon en la Plaza San Pedro y nos recordaron que EL POBRE ES CRISTO. Alegría en el corazón de cerca de siete mil peregrinos, embajadores de todo un pueblo que se regocija porque un sacerdote chileno es santo.

La neblina no es frecuente en Roma, y sin embargo ese escenario recibió esta madrugada del histórico domingo 23 de octubre de 2005 a los grupos de chilenos que desde el alba se dieron cita en la plaza de San Pedro.

Cerca de siete mil chilenos se congregaron en la Misa solemne de clausura del Sínodo de Obispos sobre la Eucaristía, en la que el Santo Padre canonizó al sacerdote jesuita chileno Alberto Hurtado Cruchaga.

Concelebraron junto con el Papa, por las Postulaciones de las cinco Causas de Canonización, 7 cardenales, 17 arzobispos y obispos, 7 presbíteros y 25 obispos chilenos; por la Asamblea sinodal , el Decano del Colegio Episcopal, S.Em.R. Card. Angelo Sodano, los Presidentes Delegados, el Relator General, el Secretario General, el Secretario Especial y otros 320 Padres sinodales, aproximadamente; por la congregación para la evangelización de los Pueblos, el Prefecto, el Secretario Adjunto y el Subsecretario.

Entre las autoridades presentes de los diversos países se contaba el Presidente de la República de Chile, Ricardo Lagos, y su esposa Luisa Durán; junto a la delegación nacional integrada por el Presidente del Senado, parlamentarios y representantes del Poder Judicial.


Santo Padre: "El Padre Hurtado se dejó conquistar por Cristo"

`Amarás al Señor tu Dios y al prójimo como a ti mismo´. Ese sería el programa de vida de San Alberto Hurtado", dijo el Papa Benedicto XVI en su homilía durante la Misa de Canonización del Padre Alberto Hurtado.

OBISPOS GOIC Y ERRÁZURIZ:
“ES UNA BENDICIÓN Y UNA MISIÓN POR CUMPLIR”

La Iglesia chilena celebra a su nuevo santo y pide al Señor que su mensaje se haga vida en el corazón de las personas. La canonización es una misión cumplida y una misión por cumplir.

Felices y orgullosos por la hermosa y solemne ceremonia de canonización del Padre Alberto Hurtado se manifestaron el Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa y Mons. Alejandro Goic Karmelic.

El Arzobispo de Santiago y el Obispo de Rancagua, además Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, se reunieron con la prensa en la terraza de la Casa Generalicia de los Padres Jesuitas, en Roma


Los desafíos que nos esperan

El Cardenal Errázuriz se mostró feliz y orgulloso por la hermosa y solemne ceremonia de canonización del Padre Alberto Hurtado celebrada esta mañana en la Plaza de San Pedro. Destacó asimismo la multitudinaria y fervorosa presencia de los peregrinos chilenos.

“Lo más importante fue el mensaje del Papa. Él subrayó que lo propio del Padre Hurtado es su amor a Dios y al amor al prójimo. Él siempre tuvo una vida muy rica en espíritu interior y compromiso apostólico. Lo demostró como nadie con su oración, con su adoración eucarística, con su espiritualidad. Así el hoy santo Alberto Hurtado se puso al servicio de los pobres y con esa expresión tan hermosa de que el pobre es Cristo invitó a todo Chile a una cruzada extraordinaria de servir a los más necesitados. Fueron muy hermosas las palabras del Papa al designar así lo más propio de la vida del padre Alberto Hurtado”, señaló el Cardenal Errázuriz.

Al destacar el entusiasmo de los cerca de siete mil peregrinos chilenos que se encontraban en la Plaza de San Pedro, el Arzobispo de Santiago aseguró que es la fe y el testimonio de vida del Padre Hurtado los que han producido este fervor popular. “Espero que este fervor perdure entre nosotros”, indicó.

Tareas por cumplir

Por su parte, Monseñor Alejandro Goic, Obispo de Rancagua y Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, destacó que con la canonización del Padre Hurtado se cumple una etapa en la vida de la Iglesia en Chile.

“Podemos decir misión cumplida en porque se ha canonizado al padre Hurtado. Sin embargo, el entusiasmo que ha despertado este acontecimiento, tanto en Chile como en Roma, nos desafía a una pastoral de un encuentro más profundo con Jesucristo”, manifestó Mons. Goic.

“Lo que más anhela Alberto Hurtado –agregó- es que todo cristiano católico se la juegue en serio en el seguimiento de Cristo y en vivir el Evangelio y las consecuencias del Evangelio que es trabajar por un mundo más justo, más equitativo, más humano. Por lo tanto, misión cumplida en cuanta a la canonización. Misión por cumplir en cuanto a las tareas que nos esperan por delante para ser fiel a las enseñanzas del Padre Hurtado”.

Por otra parte, el Presidente de la Conferencia Episcopal aseguró que la santidad del Padre Hurtado ha hecho a nuestro país más hermoso. “Por eso, el gran llamado a todos los que tenemos el don de la fe, es a vivir en serio el seguimiento de Jesucristo. Y a las personas que no tienen el don fe, comprometerse con un Chile más solidario, más fraterno, más justo. Lo hemos sostenido mucho los obispos. Creemos que la etapa que viene es un gran desafío para creyentes o no creyentes: trabajar por un país más equitativo”.